Archivo para Noviembre 2009
Stephan Zirwes
Stephan Zirwes es un fotógrafo que ofrece algo absolutamente improbable en el mundo que nos ha tocado vivir: una mirada nueva que trae a nuestros ojos la frialdad de un satélite y la lejanía de un microscopio, pues así de diminutas son nuestras vidas y nuestros sueños ante los ojos del cielo.


China en África
[Sobre Sudán] Chinos para extraer el petróleo y meterlo después en un oleoducto chino vigilado por milicianos chinos con destino a un puerto construido también por chinos donde el crudo se carga en petroleros chinos con destino a China. Chinos para construir carreteras, puentes y una presa gigante que provoca la deportación de decenas de miles de agricultores. Chinos que importan su comida para comer sólo chino y que, para los productos frescos, importan campesinos chinos para que los cultiven allí mismo. Chinos, en fin, para armar a un país que comete crímenes contra la humanidad y protegerlo sin cesar ante el Consejo de Seguridad.
[...]
Para tener tranquilidad durante los Juegos Olímpicos, China pidió que tuvieran confianza en ella y todas las grandes naciones le concedieron el beneficio de la duda. Para Darfur esta confianza fue fatal. A principios de septiembre, apenas una semana después de terminarse los Juegos, el régimen sudanés lanzaba una gran operación militar en el norte de Darfur. En diez días los bandidos a sueldo de Jartum borraron del mapa diez pueblos en medio de la indiferencia general. Leer el resto de esta entrada »
Un domingo en la piscina en Kigali
El habitante de las colinas desconfía del forastero. Vive aislado y no conoce amigo ni enemigo. Entonces se toma su tiempo para averiguar si lo es o no y entretanto finge. A menudo tarda una vida entera y no llega a decir lo que piensa hasta su lecho de muerte. Así ocurre que a veces en este país, después de años de un trato de zalemas, de regalos y alegres conversaciones, un blanco se entera de que nunca se le ha tenido en aprecio. Los blancos afirman que Ruanda-Urundi es el reino de los mentirosos y los hipócritas. No entienden nada de la inseguridad del hombre de las colinas. Los blancos tienen fusiles, los negros tienen pensamientos secretos.
[...]
-Tus hijos y los hijos de tus hijos, mientras vivan en el país de las colinas, deberán cambiar de piel como serpientes y de color como los camaleones. Siempre deberán volar en la misma dirección que sople el viento y nadar según la corriente. Serán lo que no son; si no lo hacen, sufrirán por ser lo que son.
Aaron Huey: Pine Ridge
A través de la revista digital 7.7 -editada por el colectivo Ruido- he encontrado el proyecto fotográfico que Aaron Huey está desarrollando en la reserva indígena de Pine Ridge (USA):
En las Grandes Planicies, escondido tras caminos secundarios y poco transitados, está el Campo de Prisioneros de Guerra Número 334, también conocido como Reserva Indígena Pine Ridge, hogar de los Lakota Sioux. Se trata de la tribu que sufrió la tristemente célebre masacre de Wounded Knee, en diciembre de 1890, en la que unos 350 lakota fueron asesinados. Desde ese día, Wounded Knee, y la Reserva Indígena Pine Ridge, han sido un símbolo de los males infligidos a los nativos norteamericanos por los descendientes de europeos. Tristemente, Pine Ridge sigue siendo el escenario de una masacre continua dentro de la tribu. En la reserva, las pandillas están fuera de control, y la violencia en la que viven afecta incluso a los pueblos más pequeños. El desempleo en la reserva oscila entre el 85 y el 90%, la oficina de vivienda pública es incapaz de asumir el coste de construir infraestructuras, y las que existen están derrumbándose. Hay muchos sin techo, y los que tienen un hogar lo comparten con hasta cinco familias más, en condiciones de hacinamiento. El 39% de las casas de Pine Ridge carece de electricidad. Se supone que, al menos, el 60% de los hogares está infestado con un hongo que causa una afección a menudo mortal en niños y personas mayores. Según datos de 2006, el 97% de la población vive por debajo de la línea de pobreza.
Lo naciente. Pensando el acto creador
Siempre que escribo -que es mi forma de crear-, descubro, o quizá inauguro, algo de mí, de mí o de todos, como si el saber, el entender e incluso el obrar, no fuesen la inmediata relación que puedo establecer con mi ser o con mi nada; como si el crear me enseñara también eso: que crear es más originario que saber, más abismal que comprender, más definitivo que actuar.
[...]
Si la realidad fuera sólo
lo ya dado,
no habría lugar para pensar en ella
ni vacío desde donde escucharla.
La realidad no se agota en lo que es:
ni la palabra en lo que dice,
ni la vida en quien la vive.
Ni todo en todo ni nada en nada.
La realidad no es: crea.
Ndakuvara
No sé que pensarán mis vecinos de esta canción, porque llevo toda la mañana dejándome llevar por su ritmo. El día que caiga Robert Mugabe -el dictador que celebró su 85º cumpleaños comprando 8.000 cajas de bombones Ferrero Rocher mientras más de 3.000 de sus compatriotas morían por el cólera- voy a poner tan alta esta canción que la van a oír en toda la Latina: desde Zimbabwe, Oliver Mtukudzi, Ndakuvara.






